Hola! este blog tiene como propósito webear, no espere encontrar coherencia ni busque una especie de diario de vida ni nada parecido. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Me daré una vuelta por la luna.

No sabía que quiso decir ese día. Habían muchas nubes en el cielo, no recuerdo ninguna. El clima seguramente habrá sido igual de incierto. Lo más probable que haya sido invierno porque sentía la necesidad de buscar tu calor entre las sábanas. En el recóndito de mi imaginación estás tomando café... ni siquiera se si te gusta. Habían palabras en tus labios que a mi me bastaba observar para entender. Las horas parecían viajar sobre un avión en el polo norte, tu y yo recostados en el olvido de vivir. Qué parecía más importante que ahora: nada. "Nada" no se demoraría en llegar, pero no nos sentábamos a esperar. El frío o el calor podrían llegar sin despertar a nadie, exaltando al más pequeño ser en algún sueño ajeno sobre algún otro lugar; pero no aquí. Jamás. Ahora. Pequeñas confusiones que nos llevan a divagar más de lo que se debería. Despedidas mal hechas, encuentros forzosos, ideas a medio empezar, sentimientos a medio acabar. La corazonada se acerca con linterna y espada de que esto se podría acabar. No fuimos los primeros ni seremos los últimos. Más galletas cayendo de la mano de un infante que nos ve caer y ser devorados por palomas gigantes. Nadie nunca entendió. Las palabras parecieran seguir tras de tu rastro buscando una explicación. Todo se construye por separado. Ahora el universo a bostezado y los planetas siguen rotando hasta llegar al punto de partida. Yo no creo en mis palabras, fíjate. Puedo ser mi propio enemigo cuando me doy la espalda. Desaparecer unos días y no encontrarme acompañado de Don caña y Señor Resaca buscando monedas para un bajón. Probablemente no consiga desaparecer el universo por completo, por eso siempre vuelves. Vuelve esa parte que más que rabia y pena: me entrega lujuria.